Diciembre 2013, en el puente de la Constitución nos fuimos a Tánger.
Tánger no tiene nada que ver con Fez ni con Marrakech. Si nunca has estado en Marruecos te recomiendo que empieces por Marrakech, pero si tu opción ahora mismo es Tánger, te diré que no te defraudará.
De las tres, es la ciudad más "europea", con ello me refiero a que es la que tiene menos contraste, la que "impacta" menos.
Tánger se encuentra entre dos aguas, las del Mediterráneo y las del Atlántico. Aunque la ciudad ya no conserva el glamour de los años 40 y 50, sigue teniendo un encanto especial.
Te dejo aquí unos tips de Tánger que debes visitar:
Plaza 9 de abril: es el centro de Tánger, lleno de turistas, de tráfico, de vendedores que insisten una y otra vez para que entres en su tienda...
Frente a la plaza te encontrarás la puerta "Bab el Fas" que da acceso a la Medina. Se trata de una medina que para mi gusto, la ha estropeado el turismo, es decir, es menos auténtica que la de Marrakech y la de Fez, aunque encontrarás seguro alguna cosa para comprar.
La Rue Siaghine es la calle principal de la Medina, y al final de esta calle te encontrarás con dos cafés muy bonitos para hacer un descanso y tomar algo. El "Tingis" es ideal.
Merece la pena perderse por la Medina, por el laberinto de sus calles, porque siempre encontrarás algún rincón digno de fotografiar.
El Mercado se celebra los domingos por la mañana en la Medina y en él se pueden comprar hortalizas, fruta, pescado...convirtiendo gran parte del típico zoco en un mercado ambulante.
El Teatro Cervantes, inaugurado en 1913 y con 1400 butacas fue durante muchos años el teatro más grande y conocido de norte de África. Dependiente del gobierno español su estado actual es ruinoso. Hay un proyecto de los ciudadanos de Tánger con el que pretenden recuperar para fines culturales y de artes escénicas.
Hotel Continental: merece la pena una visita al hotel. Construido en 1865, ofrece una curiosa mezcla de estilos orientales. Sentados en su magnífica terraza, recordamos que en su día ésta fue la residencia de un joven inglés llamado Winston Churchill de vuelta de su experiencia como corresponsal de guerra. Alojamiento para la mayoría de loes escritores, merece la pena entrar en El Continental para admirar los azulejos que visten paredes, suelos, escaleras y terrazas. Tiene distintas estancias con estilo árabe y una terraza muy bonita para tomar algo. Desde la terraza se puede ver el puerto de Tánger y la costa española.
Kashba: saliendo del Hotel Continental y entrando de nuevo en la Medina te adentras en el Kashba, una de las zonas que más me gustó de Tánger. Es un recinto amurallado en lo alto de Tánger, está lleno de Riads. Es imposible ir con una ruta, hay que dejarse llevar, perderse por las callejuelas y contemplar cada rincón. Si vas subiendo llegas a la muralla, y si vas bajando a la Plaza 9 de abril.
Café Hafa. Este café tiene muchísima fama ya que sus meses han sido ocupadas por escritores como Tennessee Williams o Paul Bowles. Ensueño y leyenda, el Hafa Café es el lugar al que Aute le dedicó una canción después de visitarlo. Desde sus terrazas escalonadas se divisa una impresionante panorámica del Estrecho del Gibraltar y la costa española. Merece la pena la vista, pero el café en sí, no me gustó. También puede ser que como era diciembre, no había nadie...
Hotel Minzah. Aquí se inventó el mito de Tánger. Un hotel que se mantiene en su cápsula del tiempo en el que se han alojado artistas, actores, reyes...Durante la II Guerra Mundial, el ala izquierda del hotel estuvo ocupada por los nazis, y el ala derecha por los aliados. Sólo por ser parte de la leyenda del Minzha merece la pena alojarse aquí.
Assilah. Visita obligada si vas a Tánger. Está a 30 kilómetros y es un lugar sorprendente. Negocia con un taxista de Tánger y vete a Assilah sin dudarlo. Recorrer este lugar no te llevará más de una mañana o una tarde; callejuelas empedradas que salen al mar, y casas en las que predomina el color azul. Tiendas de alfombras, mantas, babuchas, espejos...
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